El objetivo general que persigue la formación religiosa - carmelitana en Colombia es: ayudar a los formandos a descubrir, madurar y llevar a plenitud su vocación religiosa y/o presbiteral en la Orden de los Carmelitas Descalzos, siguiendo las orientaciones de nuestras constituciones y de la Ratio de la Orden, para vivir fielmente el seguimiento del Señor Jesucristo dentro de nuestras peculiares circunstancias culturales, sociales y eclesiales. 

Aspirantado Santa Teresa de Jesús

A fines del segundo trienio del provincialato del P. Jaime Palacio entre 2007 y 2008, se reestructuró todo el edificio del convento y se construyó el tramo oriental con trabajos terminados el día 14 de noviembre de 2008, con el fin de trasladar allí el Aspirantado Carmelitano que desde 1951 funcionaba en Monticelo. Con asistencia de representantes de todos los conventos de la Provincia, bendijo las instalaciones el Arzobispo Alberto Giraldo J. el 31 de enero de 2009 y se le dio por titular a Santa Teresa de Jesús.

La edificación consta de dos pisos. En el primer piso se encuentra la zona social como es el jardín, un salón de conferencias para 50 personas, el locutorio, dos enfermerías, capilla, oficina para economato, baños públicos, comedor, cocina semi-industrial, alcoba de servicio, biblioteca, despensa, zona de lavadero con patio de ropas, placa polideportiva y parqueadero. En el segundo piso se encuentra un salón de clases para aproximadamente 16 personas, salón para televisión y un total de 28 habitaciones.

 

Luego de culminar el proceso vocacional y ser admitido en nuestra Orden, el joven ingresa al seminario Santa Teresa de Jesús, en el cual inicia un proceso de consolidación de su vocación como ser humano y cristiano, profundizando en nuestro carisma como Carmelitas Descalzos. Acompañados de un equipo formativo, se les dirige espiritualmente con una vida de oración, vivencia de los sacramentos,  actividades espirituales y formación bíblica. 

Es una etapa propicia para el estudio de nuestro carisma; por tal motivo, se empieza a estudiar la espiritualidad de nuestra madre fundadora Santa Teresa de Jesús, de algunos santos de nuestra Orden y de nuestras Constituciones.

Es propio de la etapa una formación humana e intelectual, por tal motivo, se realiza un acompañamiento psicológico, estudios de literatura, idiomas, algunas materias filosóficas y humanísticas.   

 

Finalidad:

 

  • Guiar al formando en el descubrimiento  gozoso de ser hijo de Dios.
  • Provocar el encuentro con Dios para transformar la vida según los místicos.
  • Promover en él, el conocimiento de sí mismo, asumiendo su historia personal.
  • Acompañarlo en el proceso humano de socialización.
  • Introducirlo y animar su dimensión apostólica. Motivar, preparar e introducir a los aspirantes  en los  estudios universitarios.

 

Mecanismos:

 

  • Promoción de una espiritualidad encarnada.
  • Favorecer la vida de oración, como trato de amistad con quien sabemos nos ama.
  • Formación en la pedagogía oracional teresiana, que se vaya enriqueciendo con  elementos bíblicos  y litúrgicos, con el fin  de fomentar la comunión consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios.
  • Elaboración de un proyecto personal con la orientación del Padre Maestro y del equipo de formadores para un seguimiento más concreto  en el proceso personal.
  • Entrevistas personales con el Padre Maestro y con los formadores, para orientar y evaluar  el proceso de  crecimiento vocacional.
  • Evaluaciones comunitarias periódicas.
  • Acompañamiento del psicólogo encargado para dar continuidad al proceso de madurez.
  • Generación de un ambiente de familia, mediante un trato respetuoso, alegre y cordial.
  • Fomento de relaciones de amistad, gratuidad y transparencia.
  • Fortalecimiento del trabajo en equipo que beneficia la construcción de la comunidad.
  • Concientización del valor del trabajo, de la administración de los bienes y del espíritu de colaboración como manifestación de la pobreza.
  • Cultivo de los carismas personales en beneficio de la construcción de la comunidad.
  • Desarrollo de la conciencia ecológica, en el buen trato con todos los seres de la creación.
  • Estimular una espiritualidad comprometida con la construcción de un mundo más justo y en paz.
  • Cultivo del sentido de misión en los hermanos, como dimensión constitutiva de nuestra vida religiosa.
  • Manifestación y evidencia, a través del testimonio de los formadores de la pasión y entrega por la evangelización.
  • Conformar una comunidad formativa, que integre el trabajo parroquial. La presencia en la casa teresiana, y el contacto con los monjes carmelitas, de una manera equilibrada.

 

 

Fundada: 31 de enero de 2009
Dirección: Calle 68 # 47 – 11 B. Manrique Central
Teléfonos: + 57 (4) 263 58 61 / 263 98 97
Email: semi.santateresa@hotmail.com

 

El seminario funciona en unos terrenos donados por Don Genaro Rico que puso como condición que allí funcionara un centro de formación carmelitana destinada a los candidatos a la Orden. El convento se destinó a colegio mayor funcionando como tal desde el año 1963 con estudiantes de teología que ocuparon modestas habitaciones. En ese mismo año se puso la primera piedra del edificio en ceremonia precedida por Monseñor Luis Irízar. El edificio construido tenía inicialmente capacidad para 30 religiosos. Se inauguró para el año 1965 para la fiesta de San Juan de la Cruz. En 1969 los estudiantes de filosofía se incorporaron a esta casa. En el año 1974 con las “nuevas experiencias educativas” los estudiantes se distribuyeron en varias casas y allí funcionó el colegio parroquial San Pio X. En el año 1976 los estudiantes regresaron de sus experiencias educativas a esta comunidad. En el año 1986 se decidió escindir el grupo de teólogos y filosofos; los primeros pasaron a la casa actual en el año 1989.

En esta etapa se facilita el cultivo de la opción religiosa  y/o sacerdotal  que cada formando continua madurando  en el Carmelo Teresiano. Por tal razón, junto con los estudios filosóficos, la etapa ofrece líneas propias de trabajo en las diversas áreas de desarrollo vocacional: espiritualidad, fraternidad y apostolado. Es importante que el formando asuma con libertad y responsabilidad la formación que el Postulantado le ofrece y responda con originalidad  a los retos que se le planteen. La etapa busca  forjar líderes carmelitas, inquietos por ser con su vida una alternativa a las condiciones sociales de su tiempo.

La experiencia de Dios en el Postulantado  estará enmarcada dentro de la dialéctica fe-cultura, la cual encontrará apoyo y soporte en el ambiente filosófico que proporcionará la academia. Un formando carmelita profundizará en su experiencia de fe, ya porque se deja interpelar por las búsquedas culturales de cada época – arte, filosofía, ciencia-, ya porque él a su vez interpreta  a la cultura a partir de su fe.

Dentro del marco cultural ya mencionado, el postulante  carmelita empezará a traducir la consagración  religiosa en el  seguimiento profético de Jesús, casto, pobre y obediente, como opción de vida inserta en la cultura. Desde ahí, la castidad se empezará a asumir como opción de amor total e integral que denuncia  las imágenes falsas y sesgadas de amor en la cultura (hedonismo, pornografía) y preanuncia la comunión definitiva del hombre y Dios. La pobreza reflejará el señorío del hombre  que comulga fraternalmente con lo creado y denunciará el afán posesivo  y esclavizante de las estructuras de poder. La obediencia confirmará la presencia de Dios en la búsqueda comunitaria de su voluntad y denunciará el sin sentido del individualismo.

Al contacto directo con la pluma de Santa Teresa de Jesús  y San Juan de la Cruz, el postulante carmelita empezará a experimentar la vida carmelitana como una cultura hondamente humanista, capaz tanto de dialogar con su ambiente histórico, como iluminar el paso del hombre hacia sus ondas aspiraciones. Nada del hombre será extraño al carisma teresiano; nada del carisma teresiano será extraño al hombre.

El Postulantado comprende dos años de formación. En el primero  de ellos se estudiará la vida y doctrina de Santa Teresa de Jesús y se hará la lectura de una de sus obras (fundaciones); se tendrán cursos de introducción a la Biblia, seguimiento cristiano y liturgia de las horas.

En el segundo año, se estudiará la vida y doctrina de San Juan de la Cruz  y se leerá una de sus obras (Cántico Espiritual); de igual manera, se hará una introducción  a la vida religiosa, historia y desafíos actuales; se estudiará la conveniencia de otros estudios.

Fundada: 13 de septiembre de 1956.
Dirección: Calle 3 # 72 – 35 Bogotá
Teléfonos: + 57 (1) 273 59 04 / 4966340
Email: seminariosanpiox@hotmail.com

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 Crónica del Noviciado

 

El noviciado no es un lugar o un tiempo; es ante todo una experiencia que se realiza en un lugar y durante un tiempo. Una experiencia que refunda y que hace renacer, donde se adquiere una nueva forma de ser, la forma de ser de Cristo; donde se aprenden los sentimientos del Hijo, en la que se dedica la vida al misterio de Dios, a vivir el evangelio, al estilo de los fundadores. Por eso el Noviciado es experiencia de cambio, transformación, sobre la que se cimentará la vida carismática y apostólica. Es una experiencia que toca el fondo del ser, desnuda los más hondos obstáculos a la acción del Espíritu y se empieza a trabajarlos.

El noviciado es un tiempo propicio de configuración humana, vocacional y carmelitana, en estrecha relación con las otras etapas formativas. Busca llevar  a la práctica, aquellas enseñanzas que la vocación carmelitana exige como fundamentales y principales para conseguir la perfección de la caridad y que a su debido tiempo el novicio ha de profesar.

El mundo actual reclama la presencia de hombres que, optando por Jesucristo, aporten una luz nueva al mundo y den testimonio de fraternidad en medio del conflicto y la división. El seguimiento a Jesucristo se concretiza en el servicio a los hermanos. El novicio carmelita no debe ser un hombre ajeno a las circunstancias sociales, culturales, políticas y religiosas de su mundo; por el contrario, siendo seguidor de Jesús, se incorpora y siente como propios  los sufrimientos  y dificultades del pueblo.

Formar para la vida en comunidad es tarea prioritaria en todas las etapas de la formación y un claro elemento  de discernimiento  vocacional. Es el noviciado  la etapa oportuna para crecer y fortalecerse en la vida fraterna. A su vez la etapa del noviciado representa para las comunidades religiosas, la  época propicia  para profundizar en la búsqueda de la propia identidad, tanto religiosa como  carismática.

Sin descuidar la importancia del grupo y de la vida comunitaria, la formación en el noviciado será preferentemente personalizada, a fin de poder acompañar y pedir a los novicios una respuesta personal al llamado del señor y una  consolidación verificable  de su vocación carmelitana.

Se propiciará un estudio serio de las Constituciones, el Carisma Teresiano, nuestros Santos Padres, historia de la Orden, historia de la vida religiosa y su fundamentación teológica y espiritual mariana.

La experiencia de los místicos se encarna en sus escritos, por eso nos  acercarnos a cada una de las obras y escritos  que componen el corpus teresiano-sanjuanista, procurando ofrecer  a los novicios en cada obra una introducción,  contexto en el que fue escrito, mensaje  y actualidad del mismo.

Es la etapa de recibir una gran riqueza, para luego también compartirlo en los espacios de pastoral; tanto en el apoyo a la parroquia en el acompañamiento a los jóvenes que se preparan para recibir los sacramentos, a los ancianitos que visitamos casa fin de semana llevándoles la Sagrada Comunión, en la pequeña catequesis y presencia con los niños de la fundación y en otros espacios similares. Es aquí cuando nos alistamos para ser semilla espiritual en las responsabilidades que reposarán sobre nosotros en un futuro.

Fundada:  5 de julio de 1911
Dirección: Calle 14 # 10 – 73, Villa de Leyva - Boyacá
Teléfonos:  (8) 732 02 14 /  732 18 42
Fax:
 (8) 732 02 14

Celular Comunidad: 310 806 63 66

 

Creado en 1986 en una casa ubicada en la ciudad de Bogotá, en el barrio Teusaquillo con el fin de consolidad la etapa de los estudios teológicos. Se reformó para mejorar condiciones y en 1989 fue inaugurada por el General de la Orden Felipe Sainz de Baranda. En esta etapa es la última del proceso formativo, que tiene como objetivos la consolidación de los procesos de formativos.

Es la cuarta etapa  de la formación inicial en la cual  se va a profundizar y consolidar  la opción hecha al concluir el noviciado con la Profesión Religiosa. El énfasis, por lo mismo, estará  puesto en el afianzamiento de una opción ya tomada  y en un estilo de vida  que genere pertenencia a la Provincia. El religioso, después de la primera profesión, continúa su formación para vivir con mayor plenitud su vocación al estilo del Carmelo Descalzo y con el fin de cumplir mejor su misión. 

El objetivo primordial del período de los votos temporales es que el religioso desarrolle, profundice y consolide los fundamentos de la vida religiosa y carmelitana propuestos durante el noviciado, que demuestre y perfeccione su idoneidad para nuestro estilo de vida, que reciba una iniciación apostólica y que alcance la madurez humana y espiritual requeridas para ser admitido a la profesión solemne.

El segundo objetivo fundamental es dar al candidato una formación intelectual y práctica que lo prepare para su futura vida de servicio carmelitano y eclesial. Los estudios de teología tienen una duración de tres años y se realizan en la Pontificia Universidad Javeriana de la ciudad de Bogotá.

 

Finalidad

Los Objetivos, criterios, orientaciones y determinaciones jurídicas  de esta etapa, están presentados en la Ratio Institutionis de la Orden. El proceso formativo en esta etapa debe conducirnos a continuar formando Carmelitas capaces de vivir y encarnar  nuestro Carisma en las circunstancias peculiares y cambiantes de Colombia y del mundo en todos sus aspectos, por lo que se persigue lo siguiente:

  • Suministrar a los formandos herramientas científicas para el análisis crítico de la realidad.
  • Conocer las tendencias actuales de la vida religiosa, sobre todo en el continente americano.
  • Propiciar espacios en los que se genere la práctica de la pastoral de la espiritualidad
  • Crear en los estudiantes una mentalidad de formación  permanente, mediante  lecturas en  varios ámbitos: cultural, psicológico, filosófico, teológico, etc.
  • Destacar la vida litúrgica, con la Eucaristía como centro de comunión, y los momentos de oración personal, deben ser la fuente inagotable  de donde brote  nuestra vida comunitaria  y apostólica.
  • Hacer primar en la vida  del Teologado, el encuentro íntimo con el Señor, ya que es el Señor la razón  de ser de nuestra  consagración  religiosa Carmelitana.
  • Desarrollar especial aprecio por la formación en la libertad responsable y por el proyecto personal, de tal manera que la vida del Teologado no difiera mayormente del estilo de vida que llevarán nuestros religiosos en cualquiera de las casas de la Provincia.

Mecanismos

  • Especial aprecio y empeño por el proyecto personal y comunitario, de tal manera que éstos garanticen  la formación de Carmelitas auténticos y realistas.
  • Entrevistas personales con el maestro y demás formadores  de ésta etapa, con el fin  de evaluar su crecimiento en todos los aspectos.
  • Evaluaciones comunitarias periódicas.
  • Encuentros comunitarios en los que se viva el carácter de familia Carmelitana y se comparta desde una experiencia de fe la cotidianidad de la existencia.
  • Estudio de temas de espiritualidad, profundización de los santos Padres y práctica de la pastoral.
  • Formación apostólica como elemento integral. Los estudiantes deben prepararse para asumir y vivenciar la dimensión misionera  de nuestro carisma. Se procurará que los teólogos sean hombres abiertos a los demás y que estén dispuestos a servir  y  predicar el reino en cualquier lugar.
  • Coordinación de la práctica pastoral de nuestros estudiantes con la comunidad donde se encuentren.
  • Conservación de la apertura para trabajar en lugares misioneros, previa coordinación con el Ordinario del lugar.

Aquí podrás encontrar Reflexiones Carmelitanas

 

Fundada: 28 de febrero de 1989
Dirección: Cl. 44 N° 17-53, Piso 3°, Bogotá
Teléfonos: (1) 323 22 93 / 478 46 81
Correo Electrónico: teologadoocdcolombia@hotmail.com

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